Una nueva marcha verde, un nuevo desastre del 98

España se enfrenta, en esta hora tan oscura, a un tremendo reto histórico que determinará, en gran medida, el futuro de nuestra nación. Tras tantas décadas e incluso siglos de devastadora decadencia, parece que el desenlace del próximo enfrentamiento entre nuestra patria y el enemigo marroquí será uno de los acontecimientos más relevantes de nuestra historia nacional.

Si prevalecemos sobre ellos, si resistimos sus voraces ansias imperialistas y expansionistas, España conservará al menos una página de patriótico orgullo en el vasto libro de humillaciones en el que, según esta visión, ha consistido nuestra historia durante los últimos siglos. En cambio, si sucumbimos ante las fuerzas enemigas y prevalecen los intereses de Marruecos, que a su vez serían los intereses de Israel y de Estados Unidos, se abrirá un periodo aún más oscuro de nuestra historia.

Nos enfrentamos a una nueva e inminente Marcha Verde, esta vez sobre Ceuta y Melilla, que, en caso de culminar con éxito, traerá inevitablemente consigo un nuevo desastre nacional, aún más grave que nuestra guerra contra el enemigo estadounidense en 1898 o que la Guerra Civil. Nos sumiremos en una enorme depresión y en una profunda crisis identitaria de la que difícilmente conseguiremos salir bien parados.

Es por ello que la conservación de Ceuta y Melilla constituye una cuestión de vida o muerte, y todos nosotros debemos estar dispuestos a realizar las más costosas aportaciones y a soportar, si fuera necesario, las más penosas privaciones para contribuir a esa causa.

A nuestros políticos les resulta indiferente, pero al pueblo, a los pobres y a los gobernados no. Nuestro país es lo único que esta aberrante y putrefacta clase política no nos ha arrebatado, y lo defenderemos con todo lo que tengamos antes de permitir que otros nos lo arrebaten. Y, si llegara el caso de que el pueblo tuviera que defenderse incluso en contra de la voluntad del Régimen, no os quepa duda alguna de que los siguientes a los que derribaremos serán ellos.

Seguir al autor en X: @UrkijoAritz