Aspirar a los máximos

Hay quienes piensan en la Junta como una asociación meramente reformista que ha renunciado, en la práctica, a la revolución política que Trevijano planteó para alcanzar la libertad y proclamar la República Constitucional. Es la razón por la que muchos repúblicos desconfían de ella y la ven como un contubernio de revisionistas que se han alejado de la doctrina original del MCRC de Trevijano y de su obra.

Una de las razones por las que se ha podido producir este fenómeno es el hecho de que la Junta hubiera renunciado, originalmente, a hablar de la República Constitucional de forma explícita, una postura que ya hemos establecido aquí que debe ser revisada y en la que insistiremos en el devenir próximo de la asociación. No obstante, lo que más ha avivado esta visión sobre la Junta es, a mi parecer, una serie de desafortunadas declaraciones que realizó en el año 2023 durante las ejemplares protestas que organizó frente al Congreso, donde, desgraciadamente, abogó públicamente por la reforma del régimen partidocrático de 1978.

A todos los miembros de la Junta Democrática de España: no volvamos a caer en el mismo y desastroso error. Debemos aspirar a la conquista de la libertad, a la destrucción de este putrefacto, corrupto y tiránico régimen y a la instauración de la República Constitucional. Es lo que hubiera querido Antonio García-Trevijano, y es por él por lo que todos estamos en esta lucha. Por ello, le debemos fidelidad a sus ideales y principios.

No solo por ello es indeseable la reforma. Es un error táctico monumental. Si pretendemos aglutinar en torno a nosotros al tercio laocrático, con cuya fuerza materializaremos el triunfo de nuestra causa, debemos ser la fuerza revolucionaria capaz de movilizarlo. La grandeza de nuestras ideas no permite que renunciemos a ninguna de ellas. Nuestra causa es la única justa y válida para la patria. Las ideas de Trevijano constituyen la única solución posible a la actual situación de España. No perdamos la dignidad que la grandeza de dichas nobles ideas nos otorga renunciando a ellas. Adoptémoslas en su plenitud, en toda su elevación moral e intelectual.

La reforma es una vía indigna para quienes defienden ideas tan puras como las nuestras. Nuestros enemigos son basura; este régimen es lo peor que nos ha pasado en toda nuestra historia. No le concedamos el más mínimo espacio para respirar.

República, revolución y emancipación; verdad, libertad y lealtad. Esas son las máximas a las que debemos atenernos y de las cuales no debemos separarnos.

Seguir al autor en X: @UrkijoAritz